Toda la potencia creativa de nuestra ciudad.

Si has tenido la oportunidad de ver estos dulces multicolores con figuras pintadas en el centro y empacados en frasquitos barrigones en una de las vitrinas de Unicentro, podemos apostarte que alguna vez creíste que eran un producto importado.

Pero si te ganó la curiosidad y entraste al local de Swikar Candy, ya sabés entonces que estos caramelos no son traídos de ninguna parte, son made in Cali. Incluso sabés cómo los preparan y cómo logran dibujar una fresa, una mandarina, una sandía y demás frutas en esos trocitos de dulces.

María Eugenia y Julián Tróchez Aguirre, dos hermanos caleños con espíritu emprendedor, son los autores de esta dulce idea, después de estudiar y analizar 7 u 8 ideas de emprendimiento. Después de un sondeo entre sus familiares y amigos se decidieron por el negocio de caramelos artesanales, pero que fueran tan novedosos que parecieran industrializados.

Tardaron seis meses en encontrar el punto exacto entre los ingredientes para que cada trocito de dulce fuera crocante. Con la receta en mano y un espacio en uno de los centros comerciales del sur de Cali, lanzaron al mercado Swikar Candy, que ya lleva 6 años deleitando a los caleños y muchas personas en el resto de Colombia.

Swikar Es un juego de palabras entre sweet y arte.

Con el nombre Swikar listo y registrado, la otra tarea era encontrar un valor que hiciera su producto diferente. Pero no había que ir muy lejos, la respuesta estaba en la receta. Sí, aunque fuera una locura, hacer caramelos artesanales en una ciudad que cuenta con dos de las plantas de dulcería industrializada más grandes del país, era toda una novedad.

Así que se ingeniaron la idea de que la tienda fuera una especie de Candy Show en vivo. Que todo aquel que entrara atraído por los colores de los dulces pudiera ver en vivo y en directo cómo se elaboran. Así que si tenés disponible cerca de dos horas para ver el proceso de Swikar, podés acercárte a la tienda de jueves a domingo a la tienda, y de paso degustar dulces recién hechos.

Swikar dulces caleñosLos precios de los Swikar Candy depende del gramaje, empaque y de la cantidad que el cliente desee. El rango va de $5000 hasta $20.000.

El proceso es totalmente artesanal. No hay grandes maquinarias ni equipos sofisticados para su elaboración. La receta es sencilla: derretir azúcar de caña vallecaucana, glucosa (jarabe de maíz) y agua. Al mezclar estos tres ingredientes se obtiene una masa de caramelo que luego pasa a uno de las más tradicionales artes culinarias vallecaucanas. Al igual que como se amasa la melcocha, la mezcla se lanza a un palo puesto en la pared y luego se estira varias veces y por algunos minutos hasta lograr la textura indicada.

El siguiente paso es saborizar, colorear y amasar manualmente sobre una mesa hasta llegar a palitos delgados que luego se cortan en trocitos. “Hacemos caramelos con un fuerte contenido artístico, mucho color y mucha forma, todo hecho a mano, de ahí nació el slogan Art & Candy”, cuenta Julián.

De los corazones y frutas pintadas en el centro de los caramelos, y que ha sido un valor llamativo de Swikar,  han pasado a los mensajes y dibujos personalizados para diferentes celebraciones: matrimonios, primeras comuniones, quince años, baby shower, cumpleaños y eventos empresariales. Para las fiestas de Navidad y Halloween tienen motivos especiales. También el portafolio se ha fortalecido con chupetes, bastones y espirales que vienen empacados en bolsas, frascos y estuches, al gusto del cliente.

Además de la tienda en Unicentro donde se produce 9 a 10 kilos en un show en vivo, en la  planta de producción que ya tienen en el barrio El Porvenir para los clientes externos se prepara en mayor cantidad, 30 kilos. Esto para alimentar la demanda de sus clientes externos y sus múltiples tiendas en Cali, además de su tienda en Cartagena y la más reciente, abierta este mismo año en Bogotá. Sin embargo, en su expansión siguen siendo fieles a su concepto. En las tres tiendas insignia, el concepto se mantiene y las personas pueden ver cómo se hacen los dulces en vivo y directo.

“El negocio ha ido funcionando porque la tienda es una vitrina y un punto donde se vende, pero además, nosotros hacemos labor comercial por fuera para vender y tener la otra línea: la de todos los clientes externos, ya sea de distribución o corporativos. El negocio se fue organizando solo”, agregó María Eugenia Tróchez.

Así, después de 6 años en el mercado, aportando a la economía del dulce en una ciudad con tradición dulcera y grandes jugadores industriales, Swikar es un ejemplo de creatividad empresarial e innovación en su sector, haciendo de su concepto artesanal un negocio que se ha sostenido y consolidado con el tiempo. Y sobre todo, deleitado a los caleños que sin duda reconocen estos dulcecitos como parte la indulgencia y amor caleño por el dulce.

Fuentes
http://swikarcandy.com/
http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/historia-detras-swikar-caramelos-artesanales-moda-cali

Artículos Relacionados