Toda la potencia creativa de nuestra ciudad.

¡Preparate para el Petronio, la fiesta de la integración afro!

El historiador Germán Patiño Ossa no murió sin saber que su ‘hijo’ ya es uno de los más queridos en Cali: El Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, una mezcla de música, gastronomía, conocimiento y tradición. Este, que nació en un rincón de algarabía en la plazoleta del CAM, en el centro de la ciudad, no tuvo una infancia muy afortunada. Para entonces era una rareza que olía a pescado frito a la que acudían “los de Buenaventura” (como se les decía en esa época) para moverse a golpe de sonidos no gratos en la sociedad caleña marcada por el racismo.
Petronio Álvarez

Créditos: Diego Sinisterra.

 

‘El Petronio’, que creció a fuerza de tercos, representa la metáfora de la migración de los habitantes del Pacífico que llegaron a Cali: luchar en una cultura a la que le han aportado buena parte de sus sonidos y sabores, pero que no siempre hace justicia a su reivindicación. A Germán, enamorado de los aires del litoral, se le ocurrió que no había mejor forma de contribuir al fortalecimiento de la identidad cultural afro del suroccidente del país que con una fiesta a la que bautizó con el nombre de quien legó en 1931 uno de los cantos más famosos a Buenaventura: Petronio Álvarez.

“Bello Puerto del mar mi Buenaventura
Donde se aspira siempre la brisa pura”.

Petronio, fue un maquinista que dedicó la vida a Ferrocarriles del Pacífico y sentenció su ‘Despedida’ en cuatro estrofas en la última canción que dejó dos días antes de morir, sin llegar a conocer en vida la magnitud de su obra. Como los grandes exponentes de la creatividad en el folclor colombiano, rasgó los acordes de su guitarra sin salir del seno de su familia y un nicho muy cerrado y que un buen día, Germán soñó con hacer masivo.
Petronio Álvarez

Créditos: Diego Sinisterra.

 

Así nació el festival que más de 20 años después está entre los más importantes del circuito nacional de fiestas folclóricas. Su próxima edición se celebrará en la semana del 13 al 21 de agosto y desde Cali se prepara y anuncia con marimbas y tamboras que regresa el Petronio. En su edición XXI, el Festival rendirá un homenaje a la mujer y la importancia en la construcción del tejido y la idiosincrasia de los pueblos con en antepasados africanos que poblaron las costas, sierras y planicies de los cuatro grandes del litoral pacífico: Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó.

Petronio Álvarez, un sueño del orgullo afropacífico.

A punto de cumplir 21 años, ‘El Petronio’ se rinde ante un Canto a la Mujer del Pacífico, como se ha bautizado esta nueva cita de currulaos, abosaos, arrullaos, bundes y otros tantos susurros que nacieron en la complicidad entre la selva, el mar, el río y las voces de los pueblos ancestrales de la diáspora africana que llegó a nuestras tierras.

Créditos: Diego Sinisterra.

 

“La maestras Julia Estrada de Buenaventura, Zully Murillo del departamento del Chocó, Eva Pastora Riascos del departamento de Nariño e Inés Granja del departamento de Cauca, recibirán un reconocimiento que resalta su labor por preservar la cultura del Pacífico”, destacó Yamileth Cortés, directora del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez.

Lo que se pretende es rescatar el legado en la construcción de raíces ancestrales que pasan por la música, la religiosidad, las cocinas y tradiciones culturales como la partería, que ya es patrimonio nacional.

La versión XXI también será la oportunidad para el lanzamiento del libro de memorias “Anuario del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez 1997-2016” con el que donde se presenta al público un recorrido por los 20 años del Festival, desde sus inicios como un encuentro de amigos hasta el evento de miles de asistentes en la actualidad.
Petronio Álvarez

Créditos: Diego Sinisterra.

 

Pero no se te puede olvidar que el parche del ‘Petronio’ es ante todo una oda a la danza y la música, que desde el año anterior se puede disfrutar en el Complejo Deportivo del barrio Cañaveralejo. Como novedad, en esta versión un grupo de 200 músicos hará un desfile desde la Plaza de Toros hasta la Ciudadela Petronio en una especie apertura a los siete días de fiesta.

El Quilombo, considerado como el espacio pedagógico de la familia, donde se puede vivir la experiencia pacífica que va desde las rondas, las cuentería, la danza, el trenzado hasta exposiciones fotográficas, contará con un espacio más grande, diseñado especialmente para que los visitantes aprendan e interactúen con la cultura del Pacífico colombiano. Se trata del Coliseo El Pueblo, que brindará más comodidad a las más de 2.000 personas diarias que asisten a este componente.

Créditos: Diego Sinisterra.

 

Así que si te dicen “meté la mano, sacá y huelé” no es que te estén haciendo una propuesta indecorosa. Seguramente el ‘Birimbí’, ese plato de fuerte olor, pero sabor exquisito podrá pasar por tu boca antes de volear pañuelo y zapatear coreografías decodificadas en algunos cuerpos con mucha soltura.

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