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Novena de aguinaldos ‘traducida’ para los más pequeños

novena¿Cuántas veces has leído la novena de aguinaldos y aunque te la has memorizado, siguen preguntas sobre qué significan frases célebres como “Oh Sapiensa Suma”, pero en tu rápido recital terminás por evocar al femenino de oso –y que por cierto no piensa ni suma- con “osa piensa suma”? Tal vez creciste y hoy entendés qué significa, pero ¿los niños comprenden a plenitud este lenguaje?

Esta fue una pregunta que se hizo la psicóloga Carolina Londoño H., el año en que nació su hijo Benjamín, por allá en abril el 2014. “En ese entonces tuve la intención de hacer la novena para los niños cercanos a mi familia y mi círculo de amigos. Pero al leer el texto tradicional supe que ese no era un lenguaje para niños”.

La tarea empezó en un computador personal con el que dedicó varios días a interpretar y crear nuevos textos, acompañada de la asesoría de su padre, quien ha explorado el conocimiento bíblico desde la comunidad Jesuita. El proyecto tomaba forma, pero aún no cumplía el propósito inicial. Entonces, Carolina tuvo la idea de incluir dibujos para propiciar la dinámica de colorearlos y darle el toque personal de cada niño.

 

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Fragmento de la Novena de Aguinaldos de Carolina Londoño H.

 

Ese primer tiraje fue simple. Cuadernillos argollados de manera manera casera para cada participante de la novena en el año 2014. “Mis amigas quedaron impresionadas con el regalo que le daba a sus hijos y comenzaron a darme aliento para que buscara publicarlo y ofrecerle a más niños”, asegura.

En ello también insistió su madre, la periodista y terapeuta en temas de pareja, Gloria H. “me decía que estaba muy bien hecha y que era necesario publicarla”. A este pedido se unió el amigo de la familia Gonzalo Gallo, que impresionado por el resultado final, pidió algunos ejemplares para que otros niños pudieran disfrutar de su iniciativa.

Entonces supo que había necesidad de añadirle una dinámica que no cayera en lugares comunes y que lograr un efecto espiritual en los niños. El secreto lo encontró en la oración de cada día que deja al final de la novena una tarea por cumplir. Por ejemplo, el día primero invita a  “Ayudar a alguien que lo necesite”. El segundo a “aceptar a los papás y a la familia aunque haya cosas de ellos que no me gusten”. Así hasta el día nueve cuando el niño ya ha cumplido cada uno de los retos espirituales y de humildad propuestos en el texto.

Ya en el 2016 Carolina tuvo el espaldarazo de Gonzalo Gallo, quien escribió el prólogo para terminar de darle el punto final a la obra que terminaría por convertirse en un boom local con 1.500 ediciones, que distribuyó con la Librería Nacional en Cali pero también en Bogotá, Medellín, Cartagena, Barranquilla y el eje cafetero. Todos se vendieron.

En esta navidad, 1.000 ejemplares comenzaron a circular desde el mes de noviembre al mismo precio: $18.500. La proyección para el 2018 es procurar recursos que eviten la autofinanciación y añadir recetas navideñas, aunque para Carolina “este no es un libro con el que me quiera enriquecer, yo siempre lo he visto como un regalo para los niños y una forma muy bonita de promover la fe y esta bella tradición tan colombiana”.

El texto es de fácil lectura y presupone de entrada una reflexión hacia el propósito de cambiar la soberbia por la espiritualidad, tomando como base la tradición católica que reúne a la familia en los penúltimos días del fin de año.

Si querés tener uno de estos ejemplares, podés contactarla al 668-3176 o en Instagram carolinalondonoh.

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