Toda la potencia creativa de nuestra ciudad.

El inicio del verano trae consigo una de las tradiciones más caleñas, que ha endulzado la ciudad por medio siglo. Cada 29 de junio Cali celebra el día de los ahijados y esta fecha se celebra con una dulce tradición: las Macetas, que no son más que un tronco de maguey al que se le adorna con alfeñiques de azúcar y algunos elementos hechos en cartulina, pero llena de caleñidad.

En las calles del barrio San Antonio, en la encopetada colina donde las casas narran la historia creativa de la ciudad, hay una tradición que nos hace indiscutiblemente caleños. Aunque se popularizó en casa de los Otero (hogar formado por la modista Sixta Tulia Llanos de Otero y José María Otero), la macetas dan cuenta de esa Cali cuya construcción de la identidad amalgama la creatividad, el color, la magia y la mística, la omnipresente caña de azúcar, la dulzura de sus frutos y el resultado único que hoy es Patrimonio en Colombia.

Las macetas, más que un dulce, una historia de ciudad.

Para conocer de dónde proviene este extravagante y dulce regalo, la familia Otero vuelca la historia a inicios de la década del 50 del siglo anterior. A hervor de leña se cocinan tres tazones de azúcar vertidos en dos de agua. Tendrán la cocción exacta durante cuarenta minutos antes de retirar la olla esmaltada que recibe los embates de las llamas. No se correrá el riesgo de darle menor o más tiempo. Será ese sin reparos para lograr que la mezcla – ya convertida en un caramelo transparente- dé paso a tomar “el punto de moldeo” que se comprueba con una cuchara de palo hasta dejarla reposar en una piedra de río en donde tomará un tono dorado. La masa se batirá hasta que aflore el tono anacarado con lo que finalmente se arman los alfeñiques, soportados en palillos de madera que se incrustan en el tronco del maguey.

H ace más de 60 años, a esta casa llegó con este aprendizaje, Hernando Mejía, cuñado del señor Otero, junto a quien comenzó la tradición, porque en esos tiempos la tarea estaba a cargo de los hombres. Esto fue hasta que Sixta entendió que las manos de su esposo no eran suficientes para tanto trabajo y encontraría en este oficio el sustento económico para mantener a sus once hijos.

Otras versiones cruzadas con historiadores de Cali, no separan esta tradición del barrio San Antonio, pero sí la llevan hasta la casa de la negra Dorotea Sánchez, unas calles más arriba, en donde junto a la mujer habitaban sus dos hijos Pedro y Pablo. En cierta una ocasión los gemelos no tendrían regalo de cumpleaños. A la negra que siempre le sobraba azúcar y agua, invocó a los santos para que le ayudaran a encontrar una solución. Entonces apareció una misteriosa mujer vestida con un manto dorado que le enseñó los secretos para convertir el azúcar en alfeñiques, y al que le añadió elementos como ringletes y banderas de Cali, hechos en cartulina.

MacetasHoy, la historia está en manos de Celmira y Mariela, hijas de Sixta y José María. La gente las conoce como ‘Las Otero’, encargadas de mantener esta tradición en su reconocida casa esquinera y también de contribuir para que, en el 2013, el Ministerio de Cultura declarara esta manifestación parte del Patrimonio Cultural e Inmaterial de Colombia.

La artesanía ya no es exclusiva de las empinadas calles de San Antonio, hasta donde los caleños van para comprar el mejor ejemplar. Hoy con la población de habitantes del Pacífico en el oriente de Cali, esta se ha convertido en una tradición heredada para estas culturas que dan aportan el toque diferencial de su acervo y cosmovisión.

 

Una fiesta que se toma el sur del Valle del Cauca.

Este año será la XVII Festival de la Maceta, que desde el 2014 lo organiza la Corfecali, apoyado por entidades como la Cámara de Comercio de Cali, la Gobernación del Valle y que ya se ha extendido a Yumbo, Palmira Jamundí, gracias al aporte de sus patrocinadores Manuelita, Bavaria, la Harinera del Valle, Familia, Herpo y Cine Colombia.

Se trata entonces mantener un tradición que se mantendrá viva durante cinco días de exhibición  y venta de macetas en centros comerciales, almacenes de cadena, parqueadero del Estadio de Softbol, Colina de San Antonio y Bulevar del Rio. En este último se realizarán actividades lúdicas como ‘La Ruta del Dulce del ahijado’. También se realizará promoción del Festival en hoteles y restaurantes de Cali.
 

Programación del Festival de la Maceta.

Esc Macetas10x11cm Cali Programacion-minEste Festival tendrá una programación especial en el Bulevar del Río, con un recorrido de varias etapas:

  1. Por la historia de la caña de azúcar y los Ingenios.
  2. Los secretos para aprender a preparar la mezcla de las macetas.
  3. Personajes animados de los elementos emblemáticos que componen las macetas.
  4. Montaje de títeres que cuentan la historia de esta tradición.

Será de entrada libre, los dos días del Festival, desde las 11:00am hasta las 7:00pm.

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