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Cojines térmicos vegetales para curar dolencias musculares

Prospera Aguablanca - Herbal El Trebol

Herbal El Trébol es una empresa familiar caleña dedicada a fabricar cojines térmicos con base orgánica: semillas de trigo, linaza y millo, revueltas con hojas de menta, limoncillo y eucalipto. Esta hace parte del programa Prospera Aguablanca, que busca contribuir a la generación de ingresos, por medio de procesos de formalización, formación, acompañamiento y asesoría a las empresas ubicadas en el Distrito.


 

Denis Milena Duque, propietaria de Herbal El Trébol, no tardó mucho en convencerse de incursionar en el mercado de los cojines con relleno orgánico vegetal para fines terapéuticos. Esta ingeniera industrial cansada de buscar empleo sin obtener una respuesta positiva, comenzó a idearse la forma de ser auto sostenible económicamente.

002-minEl impulso la llevó a reconocer que si quería salir adelante debía  replantear la estrategia para encontrar estabilidad laboral y crear nuevas oportunidades a más personas. Denis es una de esas mujeres para las que un “no” representa  un “no hay que rendirse” y estaba segura de que la respuesta la podía encontrar en sus propios esfuerzos.

Una primera búsqueda en internet para inspirarse en iniciativas de negocio prácticas, comerciables y que rápidamente le dieran resultados, le fueron abriendo el camino para dar el primer paso del emprendimiento: definir a qué se quería dedicar.

Pudo haberlo hecho en terrenos explorados como las ventas o incluso rediseñar ideas ya consolidadas en la ciudad. Pero no, eligió un camino virgen lleno de incertidumbres que sólo vencería intentándolo. Los cojines térmicos, que para entonces representaban una excentricidad exclusiva de los centros de estética en los que abundan nuevas técnicas para contribuir a la belleza, le dieron a Denis la oportunidad de implementar un plan empresarial sostenible en el mediano tiempo.

Estos son cojines térmicos con base orgánica: semillas de trigo, linaza y millo, revueltas con hojas de menta, limoncillo y eucalipto, que pueden retener frío y calor. Estos logran efectos terapéuticos que amilanan dolencias musculares e inflamaciones. Desde hace dos años esta empresa ubicada en el barrio El Jardín está concentrada en jugar con la temperatura de estos componentes naturales para producir bienestar.

Su inspiración estaba en Estados Unidos. “Yo supe de una mujer que fabrica los cojines y quien logró crear una fortuna gracias a este negocio. Mi idea no es imitarla, pero ella me dio la oportunidad de conocer una idea que yo misma podía ejecutar sin arriesgar demasiado capital y caer presa de las deudas”, recuerda.

La familia, que casi siempre es punto de equilibrio para las mentes emprendedoras le ofreció la oportunidad de experimentar sobre el ensayo y el error y de explorar el insumo adecuado para crear una solución terapéutica que no se quedara sólo en el discurso.

¿La solución? Acudió a una de sus vecinas –que sabía de costura- para que le ayudara a diseñar el exterior de su primer cojín y empezar su propio negocio.

Sabía que para potenciar el efecto de las hojas y las semillas, era necesario pasar la almohadilla por el horno microondas por no más de 2 minutos, pese a que Denis nunca había tenido uno de estos aparatos. Al menos esta es la fórmula que usaban en Estados Unidos y Europa, lugares en que la demanda de los cojines es muy alta.

Corrió la voz entre sus familiares y amigos, de una supuesta almohada que generaba bienestar con usarla durante una noche o el tiempo que fuera necesario para encontrar bienestar. Sin embargo, quien le daría el sello de aprobación fue su tía Gilma, una religiosa consagrada a una comunidad católica y que habita en Bogotá fue su primera clienta. Así nació Herbal El Trébol. “Ella me llamó y me dijo que eran maravillosos, porque le funcionaron. Entonces comprobé el uso del microondas como una herramienta necesaria para activar los componentes térmicos del contenido vegetal”, añade.

Los pedidos comenzaron a crecer de manera espontánea gracias a sus participaciones en ferias de emprendimiento y de carácter cultural, pero faltaba mucho para darle for-ma al proyecto empresarial. Y las casualidades que suelen cruzarse con el talento, son la señal que indican el paso a seguir.

Hoy emplea seis madres cabeza de hogar y pasó de 20 cojines a 100 por mes

Fue una conversación sencilla. Tuvo poco tiempo para contar al directivo de su idea a quien convenció sin mayores argumentos distintos a la experiencia y las sensaciones. El programa que ha beneficiado a cientos de empresarios en el Distrito de Aguablanca en Cali, encaminó a Denis en nuevos objetivos para potenciar el rango de acción para  crear mercado en un terreno aún inexplorado en la ciudad.

Con Denis y su emprendimiento Herbal El Trébol es fácil percibir la raza de los emprendedores, quienes coinciden en que la última palabra no se agota en el primer intento fallido.

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