Toda la potencia creativa de nuestra ciudad.

El flow de Potrero Grande para el mundo entero


 

Para muchos caleños, el nombre Potrero Grande no dirá nada. Algunos cuantos lo reconocerán como uno de los barrios más peligrosos de la ciudad. Situado en la periferia oriental de Cali, este barrio fundado en 2006 se ha convertido, para tragedia de sus habitantes, en el barrio con mayor número de muertes violentas en la ciudad durante 2015. Un lugar donde la violencia de las pandillas azota a sus pobladores y riñe con las ilusiones de miles de ciudadanos que han llegado al barrio provenientes desde partes muy lejanas para escapar de los conflictos en su regiones.

Pero son precisamente esas ilusiones venidas de todas partes de Colombia las que han hecho de Potrero Grande un hervidero para las expresiones artísticas, como respuesta a una coyuntura social difícil. Muchos grupos de jóvenes de Potrero Grande se han unido alrededor del baile, la música, el canto, para combatir la violencia y brindar a sus habitantes una oportunidad de vida digna y por fuera de la ilegalidad.

Potrero Grande, hervidero cultural.

Esta diversidad desplazada del Pacífico, del Cauca, de Caquetá y Putumayo han hecho del barrio un lugar lleno de arraigo étnico y con un gran acervo cultural local que líderes comunitarios canalizan como parte de la nueva cara del asentamiento.

Lugares como el Tecnocentro Cultural Somos Pacífico y las casas Francisco Esperanza son espacios culturales creados por fundaciones y hogar de proyectos organizados por líderes comunitarios del barrio, que le dan a los niños y jóvenes del sector nuevas herramientas para formar una generación lejos de la violencia, a través del arte.

“Nosotros trabajamos por el bien del barrio. Trabajamos para que los jóvenes se incluyan, para que los jóvenes tengas aspiraciones de estudiar a capacitarse”, dijo Lina Hurtado, líder comunitaria del barrio y perteneciente a la Mesa Nueva de Revolución de Potrero Grande.

Bailar y cantar para luchar contra la violencia.

Actualmente, en Potrero Grande se han gestado decenas de iniciativas locales de grupos musicales, además de grupos de baile, en géneros diversos como reggaeton, salsa choke, rap, hip-hop, dembow, entre otros. Uno de esos grupos es 21 Crew, un grupo de 12 jóvenes entre los 13 y 22 años, liderados por Ramiro “Junior” Pino, un joven de 24 años que ha encontrado en el hip hop una pasión y oportunidad de vida para él y para los muchachos de su barrio.

21 Crew, hip hop contra la violencia

Créditos: Diario El País.

El 21 Crew nació hace sólo 3 años y hoy mismo están preparándose para competir en Bogotá por un cupo para representar a Colombia en la HHI, la más reconocida competencia mundial de hip hop, que se celebrará en Las Vegas, Estados Unidos, en agosto del próximo año. Y es que para Ramiro y todo su crew, la disciplina es la principal arma para enfrentar las dificultades. Con tensón ensayan tres noches a la semana, actividad que comparten con sus estudios y trabajos, para lograr formarse intelectualmente y aportar en sus hogares económicamente.

Para el 21 Crew, las dificultades no sólo son de tipo social. Aunque cuentan con el apoyo del Tecnocentro Cultural, los costos para participar de las competencias y de las herramientas y vestuario necesarios les exigen rebuscar soluciones y sirven de lección para comprender la importancia de guardar el dinero que obtienen y hacer rendir sus frutos. Económica y personalmente, el baile ha servido a estos pelaos de Potrero Grande para comprender el valor de la disciplina y del trabajo en equipo, lo que ellos mismos dicen, es una lección para relacionarse mejor con los demás.

“Ellos tienen que aprender que las cosas se ganan, que no son gratis, que primero tienen que cumplir en su casa y después conmigo”, dice Pino al referirse a la disciplina estricta con la que él y sus muchachos se toman su proyecto artístico.

Otro de los grupos que se han gestado en el barrio es Walking on Money, una agrupación de hip hop, rap y dembow, que ya cuenta con varias producciones propias publicadas en su canal de Youtube. Lexxan cuenta la historia de su grupo. “Hace años apenas empezaba Potrero Grande y yo ya tenía mi banda. Era el jefe de la pandilla de Los del Ponche de las Frutas, así nos pusieron. Ahora tengo mi banda pero de baile y mi música. Yo estaba como todos los días en las maquinitas. Sin camisa y descalzo, jugando cuando pasaron los de Paz y Bien, con su camisa azul, y me hablaron de la casa Francisco”. Las casas Francisco Esperanza trabajan con el objetivo de resocializar jóvenes en alto riesgo en zonas marginadas de la ciudad.

Con Walking on Money, Lexxan y sus amigos cuentas las historias de su barrio, del Distrito, buscando alejar a los pelaos de las historias de violencia que muchos de ellos mismo vivieron. Haciendo uso de las nuevas tecnologías, su crew graba y produce sus propios contenidos y los publican en plataformas como Youtube, donde es su propio canal publican canciones, clips, entrevistas y críticas sociales, como una voz virtual de Potrero Grande.

El baile, la música y la creación artística se ha convertido en una motivación para estos jóvenes para hacerle frente a la violencia que día a día llena las esquinas de su barrio, contando una cara oculta de su realidad: la capacidad de crear en medio de las dificultades. Junior, Lexxan, Fanela, J.J. son algunos de los pelaos que con sus parches y crews han creado bandas dedicadas a inventar letras, pasos, coreografías, historias, que son las herramientas de expresión personal, de autodeterminación como colectivo y de mejora de sus condiciones de vida en la ciudad.

Fuentes
http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/bailar-hip-hop-medio-para-cambiar-vidas-potrero-grande
http://www.elpais.com.co/elpais/judicial/noticias/asi-lucha-distrito-aguablanca-para-alejar-ninos-pandillas
http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/potrero-grande-infierno-paraiso
http://www.90minutos.co/content/potrero-grande-una-ilusion-rodeada-de-violencia

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