Toda la potencia creativa de nuestra ciudad.

Electric Sasquatch, Los Hotpants, Desnudos en Coma, Red Sun Cult, The Black Foxes, Take off, Circus Funk, entre otros conforman un bloque creativo que apunta a revitalización de la escena indie caleña, cada una desde su propia identidad.

¿Cómo ser roquero en una ciudad tropical?”, era la pregunta que en la década de los 90 e inicios del nuevo milenio se hacían los integrantes del colectivo Radio Macondo, referentes de la radio juvenil alternativa caleña. La idea, más que una pregunta, era un divertido stand up comedy con el que los irreverentes locutores, lanzaban sátiras y autocríticas a una escena rockera que no estaba muy fortalecida en la Sucursal del Cielo.

Han pasado los años, y con ello el surgimiento de nuevas generaciones que nacieron como nativos digitales. En este mundo digitalizado, nuevas bandas en la escena indie de nuestra ciudad ha consolidado una identidad propia y han empezando a expandir sus fronteras, dando cuenta de la fuerza musical que brota en estas tierras.

Indie Rock en CaliCali no tiene un solo sonido, está conectada con la música, sin importar su origen. Pero en la periferia de la salsa, la música del Pacífico y otros géneros que llegaron a la ciudad, existe un espacio en el que se condensa esta otra mirada.

Muchas expresiones rockeras se han gestado en Cali desde los años 70s y la ciudad ha estado conectada con los fenómenos alternativos que se han dado desde entonces. Sin embargo, una ola tras otra, han caído en un espacio gris, una especie de limbo, donde el común denominador parecía ser la imposibilidad de hacer rock auténtico desde el trópico, la tierra de la salsa y la marimba.

Sin embargo, la democratización y uso de nuevas tecnologías de producción y distribución han dado un nuevo aire al espíritu rockero, que ha visto la oportunidad de revivir sus llamas en jóvenes caleños con inquietudes musicales a gran escala. La llegada del nuevo milenio ha traído consigo nuevas aspiraciones que, a juicio de Fabian Hoyos, bajista de Los Hotpants, “no coincidía con la extinción del escena del rock and roll, sino que surgió un nuevo impulso para retomar el sonido clásico y hacerlo contemporáneo”.

 

 

El rock revival, una tendencia que surgió en Estados Unidos y rápidamente se diseminó por el mundo en formatos magnéticos que se conseguían en tiendas discográficas o los nuevos canales musicales daba un nuevo impulso al rock. En la aldea global esta cobró sentido y por supuesto Cali no estuvo ajena a este nuevo fenómeno. Era una época ideal para la innovación y la creación desde cero, sin prejuicios anteriores a cultos que se respetaban, pero merecían el paso siguiente.

Así comenzó esta escena indie en Cali. Pequeños nichos y rincones de la ciudad alternativa que fueron copados en espacios como el Desván y nacientes bares en la Avenida Sexta, que fueron la plataforma de exhibición para bandas como Paranoia, Inmmodium,  Null, Los Últimos Románticos. Esta fue una ola que se consolidó entre el año 2000 y el año 2010. Pero aún se sentía cierta limitación al estar enclavados en Cali. Sin embargo, hoy continúan vigentes.

 

 

“Ellos tuvieron algo en su contra que las posibilidades acceso a la información eran limitadas y no se podía circular fácilmente los trabajos. Fueron bandas que sentaron las bases en Cali, pero con muchas desventajas”, reconoce Hoyos.

Sumado a las adversidades tecnológicas, superadas hoy por los nuevos exponentes, el apoyo público-privado no estaba destinado a este nicho. Fue hasta el 2003 cuando Alcaldía de Cali y otras inversiones particulares, comenzaron a revitalizar el mercado en festivales y encuentros de bandas a nivel local.

De ello da testimonio el Festival Caliunderground, el papá de los festivales rokeros en nuestra ciudad, que en su décima edición, ha sido la plataforma de fogueo y reconocimiento para muchas de las bandas que hoy están consolidadas. Esto, gracias a los apoyos que ha recibido de la Secretaría de Cultura de Cali y otros esfuerzos de quienes año tras año, le apuestan a alternativas culturales.

El Unirock, que cumplió 9 años, se conformó como un encuentro tímido en la Universidad del Valle, pero hoy cuenta con inversión de la Alcaldía. Junto a este escenario surgieron iniciativas y otros espacios de encuentro para la música alternativa con alto sentido creativo.

 

 

“Yo creo que el acceso a las nuevas tecnologías fue vital para nosotros. Comenzaron a llegar personas que se habían educado en Estados Unidos. El internet simplificó la difusión. Teníamos más herramientas para hace música y nuevas plataformas como Radio Dalí. Revista Sono, el Parlante Amarillo, Shock. Se han vuelto medios para que sonemos. Sin olvidar la Radio Nacional de Colombia y a Radiónica”, añade.

Indie rock con identidad caleña y diversidad creatividad.

Además, Cali no se quedó en Superlitio y los referentes de la época que comenzaron a explotar la fuerza del rock con algunos matices de la onda tropical. En su momento, muchos pensaron que esa iba a ser la línea que tomarían las bandas en la escena caleña.

 

 

Pero la exploración musical, las inquietudes, el bicho de la autenticidad siguió creciendo, sirviendo de caldo de cultivo para propuestas musicales diversas y que han ampliado el espectro de cómo suena el rock en Cali. Junto a esto, el desarrollo de centros de producción musical con la capacidad de producir con altos estándares de calidad, han permitido que estos talentos demuestren sus capacidades y no se sientan limitados a lo que “se podía hacer”. Una diferencia coyuntural, pero de alto impacto frente a la historia de otras oleadas de rockeros.

“No tenemos un movimiento específico. En Cali cada banda lucha por ser auténtica. Y cada una tiene un sonido característico y eso es una propuesta heterogénea. Eso no hace que se pelee entre ellas sino, que cada una trabaje sin mirar al otro y eso ha permitido nuestra penetración en ciudades como Bogotá”.

 

 

Fabian tiene razón. Cali no se quedó en el indie rock. En esta ciudad, nuestros músicos despertaron el verdadero sentido indie en otras bandas como Zalama Crew, que aunque acude más a lo urbano y a la electrónica, si integra este movimiento que crece paralelo a las grandes industrias. Las lecciones de las otras generaciones, que vivieron coyunturas diferentes y que aún hacen parte de esta escena, así sea como referentes creativos, el auge de las salas de ensayo y los estudios de grabación, el acceso a internet y a tecnologías de producción a bajo costo, la distribución digital casi inmediata, la convergencia con realizadores audiovisuales, pero sobretodo el impulso del talento local, son sólo algunos de los elementos que se han juntado en esta nueva ola.

La calidad de productos musicales, la expansión de las fronteras creativas y las puestas en escena cada día más elaboradas demuestran el espíritu inquieto y creativo de muchos talentos locales. El indie en Cali, más que un movimiento, es un impulso y una tendencia que tiene como herramienta la capacidad de transformarse y reinventarse.

 

Bonus Track:

Artículos Relacionados